Jaime Bayly desclasificó sorprendentes detalles de su gran amistad con Felipe Camiroaga

La tragedia de Juan Fernández fue un balde de agua fría para Jaime Bayly. “Lloré mucho”, reconoció el presentador y escritor peruano, de 51 años, que ha hecho una larga y exitosa carrera en la TV latina en Estados Unidos. La muerte de Felipe Camiroaga en el accidente del Casa 212 lo marcó profundamente.

“Fue devastador para mí. Sentí que era una profunda injusticia”, recordó Bayly en entrevista con Mentiras Verdaderas. En el estela de La Red repasó lo que fue su gran amistad con el fallecido conductor., a quien conoció hace más de una década, cuando debutó en la TV chilena como panelista del programa Con Mucho Cariño (TVN, 2002)

Bayly reveló sorprendentes detalles de su amistad con Camiroaga, con quien tuvo varias anécdotas. Una de ellas ocurrió en 2004, durante el programa Pasiones, donde el peruano calificó a Felipe como “el varón más guapo de este país”. “En televisión un capo, un Elvis. Claro que debo decir que con pelo corto te ves mejor que con el pelo largo”, añadió el escritor aquella vez.

A cinco años de la muerte de conductor, Bayly recordó el momento de la tragedia y desclasificó el sueño que quería cumplir junto a Camiroaga. Mire el diálogo en La Red:

Jaime Bayly: “Felipe, Felipe fue un grande. Felipe fue un grande. Lo mejor que he conocido de la televisión chilena fue Felipe Camiroaga”

Ignacio Franzani: “¿Cómo se conocieron con Felipe?”

Bayly: “Nos conocimos en TVN. Había una productora, Verónica Saquel, que había hecho Machos, y quería traerme aquí. Entonces me trajo una temporada. Hacíamos un programa con Felipe y la Tati Penna. Y Felipe, Felipe era de otro planeta”

Franzani: “Un buena onda, profesional”

Bayly:“Sí. Era una gran tipo, un gran profesional, un gran amigo. Yo quería hacer una película con él. Yo recuerdo que le decía ‘tú tienes que hacer el papel principal de la mujer de mi hermano2

Franzani: “Te quiero mostrar algo. Mira (le muestra imágenes de Felipe)”

Bayly: “Claro, claro. Me entristece, me emociona. Pero los buenos se van siempre antes, ¿no? Siempre se van primero. Fue un golpe terrible la muerte de Felipe”

Franzani: “¿Cómo recuerdas ese día viernes, Jaime? Son de esos días que pasan los años y es imposible borrarlos”

Bayly: “Imposible, imposible”

Franzani: “¿En qué estabas? ¿Quién te informó?”

Bayly: “Fue desolador. Yo siempre leo prensa chilena. Fue devastador para mí. Sentí que era una profunda injusticia. Cuando estas cosas pasan, la vida misma te recuerda que no hay justicia. Que los buenos son los que caen. Que el azar tiende emboscadas a los mejores. Porque Felipe era hecho de buena madera, de buena madera. Siempre fue un buen amigo. Siempre fue un amante leal. Todo el mundo lo quería. Yo no conocí nunca a un enemigo de Felipe. Era genial.

“Y detrás de cámara, en los camerinos, era tan divertido. Tenía un sentido del humor increíble. Era muy divertido trabajar con él”

Franzani: “Cuando me dices esto, de un proyecto cinematográfico en conjunto, es increíble que él fallece y aquí, Stefan Kramer, tremendo imitador, comediante, lanza su primera película donde Felipe tiene una pequeña actuación. Y se convirtió en un archivo póstumo finalmente.

Bayly: “Con los años, uno piensa que Felipe nació para ser un mito, para ser una leyenda. Y los mitos no envejecen. O los mitos mueren jóvenes. Y además mueren en la carretera, mueren de gira. Es decir, mueren cumpliendo su destino. No muere en un geriátrico, sin dientes, arrugados. No. El nació para ser una leyenda”

Franzani: “Me gustaría saber, Jaime, cómo tú recuerdas ese día de la tragedia, de la tragedia de Juan Fernández, de la noticia que remeció a todo este país. ¿Qué empezó a pasar contigo después?”

Bayly: “Yo lloré mucho”

Comerciales.

Bayly: “Nunca nadie está preparado para un golpe así. Yo estaba en Miami. Es increíble pensar que ya han pasado cinco años. Ya estaba casado con Silvia. En marzo de ese año había nacido nuestra hija. Yo tenía muchas ganas de que Felipe la conociera. Felipe sabía, por mails de Silvia. Creo que estaba particularmente contento con esa aventura amorosa. Le parecía divertidísimo que yo me hubiera vuelto a casar, que fuera padre a esta edad tardía.

“Yo tenía mucha ilusión de que nos viniera a visitar y de que conociera a Silvia. A Silvia le había hablado tanto de Felipe”

Franzani: “Mira, qué increíble. Volvemos a nuestra conversación inicial. Felipe, lejos de espantarse por este nuevo giro en tu vida, le parecía de lo más estimulante”

Bayly: “Le parecía genial. Felipe era un gran aventurero. Él siempre estaba dispuesto a correr una aventura. No sé si debiera decirlo, pero lo digo. El primer piloto que hice para TVN, yo dije ‘¿a quién invito? ¿A quién voy a molestar?’. Porque es un agravio llamar a alguien y decirle ‘quiero entrevistare para un piloto’. Nadie quiere ir a grabar un piloto. Y yo lo llamé. Le dije ‘Felipe, por favor ayúdame. Me han pedido un piloto. ¿Podemos hacerlo juntos?’. ‘Claro’. Y lo hice con él.

“Ese era Felipe. En Felipe no había celos, no había mezquindad, no pensaba ‘uy, va a venir este peruano a competir conmigo’. Al contrario. Él siempre era un gran jugador en equipo. Y hablábamos de los halcones, de las mujeres, de por qué no se casaba. Era un hombre muy inteligente Felipe.

“Y cuando él murió, yo sentí una pena profunda, por no haberlo convencido de hacer la película. Me lamenté profundamente. Pero era el destino, ¿no?”

Franzani: “¿Hasta qué punto llegaron a hablar de ese proyecto?”

Bayly: “Muy avanzado. Yo quise mucho que él actuara en La Mujer de mi Hermano. Le envié el guion. Él tuvo mucho interés. Él era un actor también. Por supuesto que su rol principal era de animador. Pero yo veía en él la promesa de un actor, de un George Clooney. De un actor inteligente, con matices suaves de humor”

Franzani: “Lo hubiese redimido, porque acá en Chile hizo varias teleseries. Y ese fue material de bullying permanente luego en el matinal. Era el eterno juego de molestarlo por mal actor”

Bayly: “Yo veía en él la posibilidad de un Clooney. Sí, sí. Pero no pudo ser. La vida es así. Y yo me quedé con esa tristeza de no haber hecho una película con él”.

Frazani: “Ese día viernes, Jaime, ¿te enteraste por una llamada telefónica? ¿Cómo recuerdas ese momento?”

Bayly: “Apenas desperté, vi mis correos y varias de mis amistades chilenas me contaban la noticia, antes de que yo entrara a La Tercera, El Mercurio. Me enteré por mail inmediatamente. No lo podía creer. Y me di cuenta luego que todos mis recuerdos con él eran felices. Todos. Nunca un reproche, una discusión, nunca un celo profesional. ‘Que estás hablando mucho, me toca hablar’. Porque coconducir un programa no es fácil. Y es algo que hicimos él y yo. Los dos teníamos nuestros pequeños egos. Pero encontramos la manera de jugar en equipo. Siempre que estuve con él fui muy feliz”.

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