Los dichos de la doctora Cordero que remecieron a Rafael Garay

Este lunes, en una situación pocas veces vista en la TV, la mayor parte de los matinales transmitió en vivo la primera entrevista a los medios de Rafael Garay. El economista rompió el silencio tras estallar la polémica por sus estafas. Y fue en Brasov, Rumania, donde Garay estuvo prófugo hasta que fue detenido hace unos días.

Allí se defendió de las acusaciones. Garay afirmó que salió de Chile “como un hombre libre”, culpó a la prensa y aseguró que no se la ha respetado su presunción de inocencia. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue cuando se refirió a Iván Núñez y la doctora Cordero.

Garay hizo una fea insinuación sobre la vida privada de Núñez . En tanto, reveló que terminó descompensado luego de escuchar las declaraciones de la siquiatra sobre su estado mental.

“Hoy día vi, te juro, te lo voy a decir sin hacerme la víctima, me fui a vomitar después de ver las declaraciones de la doctora Cordero. Que yo le había pegado a mi supuesta en ese caso, pareja rumana, porque estaba con síndrome de abstinencia en cocaína… Sáquenme las pruebas. Nunca en mi vida he consumido drogas”, relató.

En el matinal Bienvenidos, que transmitió el punto de prensa, comentaron los dichos de Garay. Antes del enlace, hablaron por un largo rato sobre el escándalo del economista. La doctora Cordero, parte del panel, fue la más implacable.

La siquiatra barrió con él y recordó el encuentro que tuvo con él en radio El Conquistador. Incluso desclasificó que Garay le confesó que quería suicidarse. Estas fueron sus frases más fuertes en el matinal del 13:

Tonka Tomicic: “¿Qué le parece que haya sacado como una carta la relación con Sebastián Dávalos?, por ejemplo. Que Sebastián Dávalos estaría persiguiendo a Rafael Garay”

Doctora Cordero: “Yo creo que eso es parte de la sicopatía de él. Él hace uso de la seudología fantástica y la mitomanía. Él embauca, engaña, para seducir a 38 que le pasaron la plata. Hay que ser muy seductor, ¿o no?

“El sigue inventando. El no tiene ni una gota, un centímetro cúbico de decencia, para decir ‘oye’. O no sé poh, dar vuelta al cara, ponerse rosado.

“El carece de moral. No tiene órgano de la moral. Entonces, cómo se va a poner rosado. Pero uno esperaría que aún el más sicópata de los sicópatas, en el último tiempo, tuviera un atisbo por el ‘qué dirán’.

“¡¿Tú crees que le importa la sanción social?! Una de las primeras tomas que dieron de Rafael, apareció una sonrisa como diciendo ‘manga de borbones, me vienen siguiendo’.

“Le resbala. Él está enbetunado con la vaselina que le da la sicopatía moral que tiene. O sino no sería sicópata moral, estaría llamando por teléfono a la mamá, Mira todas las maldades que ha hecho.

“Hay que hacer un punto. La sicopatía no tiene anda que ver con la locura. De hecho los sicópatas son imputables. Él está absolutamente instalado en la realidad. No tiene ningún trastorno de la realidad.

“Él está manipulando. Es un sacador de cuentos. Un mitómano… Los sicópatas tiene un nivel intelectual normal, para hacer maldades, no al servicio de la bondad.

“Él es estratega. Los sicópatas son grandes estrategas. Además, Rafael tiene rasgos obsesivos. Los obsesivos tienen un fenómeno, que se llama la ‘anticipación’. Se adelantan a los hechos. Ponen tres, cuatro posibilidades. Nosotros, que tenemos una cabeza dentro de límites normales.

“Él es cinematográfico. Se agarró el cáncer en Fukushima, a salvar. Siempre es un héroe.

“Él tenía una propensión al orden. Él andaba impecable. Ansioso. Muy ansioso.

“A mí me llamó para saber cómo morirse. Yo le di doble ración de insulina, para que se muera bien muerto. Una broma, ¡mujer! La gente conoce mi oscuridad en el humor. Tú te imaginas lo que para mi significó, una mujer de 73 años que, pese a ser dura y curtida, me dice un tipo por teléfono que se quiere suicidar. Yo casi me salí de la autopista. Me puse a llorar. Yo llegué a la radio llorando. Le dije al gerente ‘¿qué pasa?’. ‘Tranquilízate, María Luisa. Toma agüita’. Y empezamos a conversar. Yo le dije ‘Rafael se quiere suicidar’. ¡Frío, como un ´pescado! Después me dieron ganas de darle un combo. Nunca más lo volví a ver.

“No tiene vergüenza, no tiene remordimiento, no tiene ninguna empatía con su madre, con su hermana y con su familia. Con chica que dejó embarazada, que él la usaba, cuando él me habló de su tumor ‘cancerigeno’, lo que más me decía es que él tenía una novia que es enfermera y ‘ella le daba la morfina’. Y le decía ‘Rafael, ni siquiera cojeas, tienes ceguera, se nota que no necesitas lentes’. ‘No, es que yo tengo una persona que me medica, estoy tapizado con morfina’

Luego del punto de prensa, en el matinal hicieron hincapié en lo que dijo Garay sobre la doctora Cordero. Se lo consultan directamente a la corresponsal de Canal 13 en Rumania.

Martín Cárcamo: “En algún momento, Rafael Garay cita a la doctora Cordero de una forma bien particular. ¿Qué es lo que escuchaste tú? Porque aquí se escuchaba medio entrecortado. Estamos con la doctora acá”

Mariana Díaz (corresponsal): “Lo que dijo es que había estado siguiente hoy en la mañana lo que decía la doctora Cordero, había tenido ganas de irse a vomitar, porque era todo falso, absolutamente falso, y que eran aberraciones”

Cordero: “No. Yo quiero decir al respecto. No es en este canal. A mí me hizo una entrevista Lucho Gálvez el viernes pasado, en ocasión de la noticia que sus colegas lanzaron, en relación de que él le había pegado a la señora rumana. Entonces, ¿cómo lo explica usted? La única explicación posible es que él puede haber tenido un cuadro de abstinencia, porque los que hemos trabajado con él, y gente que lo vio en Televisión Nacional, hablando ebrio. Puede ser abstinencia por alcohol o drogas, puede. Opiné como médico”.

Comments