Pamela Jiles destrozó a conocido rostro de Morandé con Compañía por no pago de pensión alimenticia

Mejor que Pamela Jiles no se enoje. Puede quedar la crema, como ocurrió ayer en el matinal de Chilevisión. La periodista arrinconó de tal forma a Lucky Buzzio, que lo dejó sin habla –VER VIDEO ACÁ -.

En La Mañana se refirieron al problema que tiene el modelo argentino que se hizo conocido en Chile por su participación en los gags de Morandé con Compañía y el reality Año 0 de Canal 13, en 2011. El transandino está denunciado en tribunales por no pago de pensión alimenticia a las mellizas de trece años, sus hijas junto a una pareja de la cual se separó hace años.

Buzzio trató de explicar que le ha ido mal laboralmente, pero que no le faltan las intenciones de cumplir. Para Pamela Jiles cometer una falta así con las niñas es imperdonable. Por eso, cuando el transandino se comunicó con el matinal, la panelista no le dio tregua:

Lucky Buzzio: “Antes me iba increíble, pagaba un 1,7 millón de pensión. Fui a tribunales a bajarlo, me lo bajaron a un millón y tanto. Fui pagando. He tenido una mala racha y he ido abonando, no he llegado al millón, a pagarlo, lamentablemente. Realmente es una lata, porque los que sufren son los niños, no he podido. Bueno, y se va juntando un poquito de plata, se va juntando. Yo no he ido a tribunales a decir ‘pucha que me está yendo mal’”

Felipe Vidal: “¿Pero porque no has tomado esa decisión, si tú mismo reconoces que ya pediste una rebaja?”

Buzzio: “Porque soy optimista y pienso que podría llegar a no bajar tanto para que puedan vivir bien las nenas, pero me está yendo como el loli, lamentablemente. La deuda se juntó y es una lata. Ahora sí voy a ir a Tribunales, ya está presentado todo el tema. Pero es una lata, no es la idea bajar la pensión. Es muy triste, porque los que sufren en el sistema de vida son los niños”

Claudio Rojas: “Lucky, una consulta: Tú tienes claro que tienes una orden de arresto pendiente. Eso es arresto nocturno. La mayoría de tus eventos los haces en la noche”

Buzzio: “No es tanto el tema nocturno. Porque hoy día los eventos nocturnos, puedo hacer diez y ya no pagan lo que pagan siempre, y son los fin de semana. La reclusión nocturna son los días de semana.

“Lo que me complica es que si llegan a buscarme, y están en todo su derecho y yo voy a ir sin ningún problema, el tema es que yo trabajo en Chicureo, en un gimnasio, y entro a las seis de la mañana. Yo me levantó a las cuatro de la mañana para llegar a las seis al gimnasio. Si tengo reclusión nocturna, directamente esos $ 450 mil que gano en el gimnasio ¡pá la casa! Es un ingreso menos”

Rojas: “O sea, el hoyo se va a hacer más grande”

Buzzio: “¡Terrible! He querido conversar. Ella piensa que yo estoy ganando lo que ganaba cuando estábamos juntos. Ahí ganábamos bien, pero ha cambiado todo. Lamentablemente el que queda mal en esto es el hombre ¡Siempre! Es el hombre el que queda mal”

Pamela Jiles: “Que bueno que investigaciones ya sabe que hay un gimnasio en Chicureo donde lo puedan ir a buscar para hacer efectiva esta reclusión nocturna”

Buzzio: “No tengo nada que negar”

Jiles: “¡Qué bueno! Que ojalá Investigaciones tome esa medida desde ya”

Pamela Díaz: “¿Pero cómo va a poder trabajar entonces?”

Jiles: “Me importa un bledo como trabaje él. No es problema nuestro. Cuando uno tiene hijos, y en ese sentido es que quiero preguntarle al señor Buzzio, si a usted no le da vergüenza estar debiendo esta cantidad, que es para que sus hijas coman, se vistan, vayan al colegio. ¿Con que cara usted se levanta todos los días, sabiendo que hay unas niñas…?”

Buzzio: “Mire, yo le voy a explicar una cosita…”

Jiles: “¡Espere que termine señor, por favor! Yo no soy una mujer que se deje maltratar como otras ¿ya? ¿A usted no le da vergüenza andar por la vida sabiendo que hay unas niñas que dependen económicamente de usted? Que no están recibiendo una cantidad que por ley está estipulada por un tribunal chileno.

“¿Cómo lo enfrenta usted todos los días? Porque lo veo diciendo ‘ay, los padres, los hombres’. Efectivamente pues señor, cuando uno tiene hijos adquiere responsabilidades y usted no está respondiendo a esas responsabilidades”

Buzzio: “Perfecto, hoy día no. Pero le explico una cosa, señorita Jiles…”

Jiles: “A ver si puede explicármelo”

Buzzio: “Colegio está pagado todo el año, sáquelo de lado. Salud, tienen salud todo el año, sáquenlo de lado. Vestimenta cuando necesitan, pantalón, lo que sea, me piden. Aparte de la pensión, yo voy y le compró”

Jiles: “O sea, están estupendas sus hijas y el tribunal está desquiciado, pidiéndole a usted unas obligaciones…”

Buzzio: “Yo siempre doy de más de lo que dice el tribunal, cuando podía. Les daba regalías, le regalaba los dientes a las nenas, sin problemas”

Jiles: “Mire señor, no me venga con grupetes. Aquí hay una situación, hay documentos en que se comprueba que usted debe la pensión de alimentos ya por varios meses”

Buzzio: “Ya, está bien, pero investigue un poquito más como periodista…”

Jiles: “No, no, no. Señor, si yo le estoy hablando de hechos, usted no me venga a decir lo que yo haga. Es usted el que está al debe, le recuerdo”

Buzzio: “Usted me está diciendo que debo el colegio”

Jiles: “Yo, como periodista, no estoy al debe ni estoy siendo cuestionada. Usted debe la pensión de alimentos que ha estipulado un tribunal de la República, ya por dos meses, vamos para tres. Entonces, esto es independiente de las ganas que tenga usted o de lo fantástico se encuentre usted así mismo como padre. Me queda claro que se encuentra el descueve, fantástico, maravilloso. Les está dando plata demás incluso.

“Le quiero recordar que cuando hay una deuda de una pensión de alimentos, lo que hay es una deuda para la alimentación, vestimenta, escolaridad de sus hijas, independientemente lo que usted sostenga. ¿Qué está esperando para ir y pagarla?”

Buzzio: “(Se ríe) Dios mío, parece que no escuchó nada de toda la nota que hubo. Pero no importa”

Jiles: “Señor, ¡esto no depende si usted recibe más plata o menos plata! Es una obligación legal, señor”

Buzzio: “No entendió nada, me está haciendo una pregunta que la acaban de hablar”

Felipe Vidal: “Pero Lucky, finalmente, ¿cuál es la decisión que tú vas a tomar? ¿En qué momento te vas a acercar a tribunales y vas a intentar arreglar el problema?”

Buzzio: “Es simple estimado, le acabo de decir…”

Jiles: “Cuando le caiga platita”

Buzzio: “Pedí plan de pago de la deuda, no me la aceptaron, y bajar la pensión a la situación que ahora estoy viviendo. Nada más”.

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